Ni la petición desesperada de su hijo de 27 años, ni los equipos improvisados de rescate, ni un vuelo milagroso de helicóptero salvarán a la alpinista rusa Natalia Nagovitsyna (47 años), quien al parecer sigue con vida 15 días después de fracturarse una pierna en el Pico Pobeda (7.439 metros) y quedar varada en una tienda de campaña a 7.150 metros. Sin apenas comida ni gas para derretir nieve e hidratarse, con temperaturas que rozan los 30 grados bajo cero y un empeoramiento radical de las condiciones meteorológicas, las autoridades de Kirguistán dieron ayer por zanjado cualquier intento de rescatar a Nagovitsyna, quien, tal y como recordaba su hijo en sus redes sociales “sigue viva”.

La crueldad de esta situación remite a otra escena igualmente dura y protagonizada también por Natalia Nagovitsyna: en 2021, en el vecino Khan Tengri, su esposo Sergey sufrió un infarto cerebral cerca de la cota de los 7.000 metros. Incapaz de perder altura por sí mismo, su mujer se quedó a su lado hasta que expiró, desoyendo las súplicas de otros montañeros para que descendiese. Un año después pisó la cumbre del Khan Tengri, colocó una placa en memoria de su marido y siguió adelante con el reto de convertirse en ‘Leopardo de las Nieves’, galardón que reconoce a aquellos alpinistas que escalan las cinco cimas más elevadas de la extinta Unión Soviética.