La ONG europea SOS Méditerranée ha denunciado que la tripulación de su barco de rescate Ocean Viking fue objeto de un intenso tiroteo el pasado sábado en aguas internacionales del Mediterráneo central cuando transportaba 87 migrantes rescatados por parte de una patrullera de la Guardia Costera libia. Aunque no ha habido víctimas mortales, el miedo fue tangible y los daños materiales, cuantiosos. SOS Méditerranée lo ha calificado como “una agresión deliberada inaceptable y sin precedentes” y ha exigido una investigación al respecto, mientras que Bruselas asegura haber pedido a las autoridades del país africano que aclaren lo ocurrido.

La Guardia Costera libia tiene un largo historial de comportamiento violento e intimidatorio en el mar, y es relativamente frecuente que los agentes libios disparen a los barcos de salvamento humanitario para obligarles a que se alejen. Hasta ahora, según la información disponible, siempre habían apuntado al aire o al agua, pero esta ha sido la primera vez que los guardacostas han disparado a poca distancia y directamente contra la embarcación humanitaria, como se aprecia en los vídeos difundidos por la ONG. Este martes, la policía científica italiana ha inspeccionado la embarcación, que se encuentra atracada en el puerto siciliano de Augusta, donde han desembarcado a los migrantes.