Los mercados han revivido la inestabilidad política francesa que pesa sobre el centro financiero de París desde hace poco más de un año. La convocatoria de una moción de confianza por parte del primer ministro, François Bayrou, prevista para el 9 de septiembre, ha deparado dos jornadas de fuertes pérdidas en el parqué galo. El lunes aceleró las pérdidas en la última hora de negociación para ceder un 1,59%, y este martes ha arrancado con un descenso cercano al 2%.

La prima de riesgo, es decir, el diferencial entre el interés que el mercado exige a la deuda francesa a 10 años y la referencia alemana a este mismo plazo, ha escalado hasta los 76 puntos básicos, con el bono cotizando rozando el 3,5%, apenas 11 puntos por debajo de la deuda italiana, y por encima de la española, portuguesa o griega. Está aún por debajo de los niveles de 80 puntos marcados en 2024, cuando Emmanuel Macron convocó elecciones legislativas, pero en el nivel más alto desde abril.

En la Bolsa, Las acciones financieras se encontraban entre las que más bajaron, con Axa, Société Générale o BNP Paribas registrando caídas del 6% o más. Una cesta de Barclays que contiene las empresas más expuestas a los riesgos internos franceses, incluido el presupuesto, bajó un 3,7% ante el riesgo de caída del Gobierno. La aritmética de Bayrou es más que difícil: el ultraderechista Reagrupamiento Nacional, el bloque de izquierdas y los verdes han anunciado que votarán en contra, y el voto del partido socialista está en cuestión.