Serbia, Alemania, Francia, Grecia, Lituania, Turquía, Letonia, Italia, Finlandia. Y España. El listado de favoritos para ganar el Eurobasket que confecciona la propia FIBA hunde a la selección de Sergio Scariolo en el décimo puesto de los pronósticos pese a que es la actual campeona continental. El equipo español defiende en el torneo que comienza este miércoles (su debut es el jueves ante Georgia en Limasol a las 14.00) el inesperado oro conquistado en Berlín 2022. Y, como entonces, otra vez parte en el vagón de cola entre los aspirantes. La ausencia de grandísimas estrellas como sí presentan otras selecciones (Jokic en Serbia, Doncic en Eslovenia y Antetokounmpo en Grecia), las bajas por lesión y los malos resultados en la preparación (cinco derrotas en seis partidos) condenan a España en las quinielas.

“Nos hace gracia, como si fuera un meme de Twitter”, comentaba ayer Darío Brizuela después del entrenamiento matinal en Chipre sobre esa poca consideración por parte del power ranking de la FIBA; “hemos visto esa clasificación y recordamos que en 2022 también fue así y ganamos. Eso nos da igual. Irrelevante. No da victorias, ni puntos ni ventajas. Que nos pongan donde quieran que la competición nos pondrá en nuestro sitio. Estamos preparados”.