La princesa Marta Luisa de Noruega (Oslo, 53 años), hija de los reyes Harald y Sonia, y su marido, el autodenominado chamán Durek Verrett (California, 50 años), son muy oportunos a la hora de llamar la atención. La pareja se dio el “sí, quiero” el 31 de agosto de 2024, un enlace ya de por sí controvertido —por el rechazo general hacia el novio y sus declaraciones pasadas o por cómo la pareja rentabilizó su unión— que todavía lo fue más al coincidir con un verano especialmente tumultuoso para la familia real noruega, después de que el primogénito de la princesa Mette-Marit, Marius Borg Høiby, fuese detenido por agredir supuestamente a su entonces novia, una acusación que suscitó una batería de acusaciones posteriores. A punto de cumplirse su primer aniversario de boda, el matrimonio vuelve a acaparar la atención tras anunciar el próximo estreno (el 16 de septiembre) de un documental de Netflix sobre su historia de amor. Un anuncio que vuelve a coincidir con la reciente imputación por parte de la Fiscalía del país nórdico de Marius Borg por cuatro casos de violación, que se suman a la acusación de otros 28 delitos por los que puede enfrentar 10 años de cárcel.

“No todas las coronas encajan en el molde. No todo amor sigue las reglas. No todas las historias reales permanecen en el palacio”, escribió Durek Verrett en su perfil de Instagram (con 474.000 seguidores) el pasado 22 de agosto para promocionar el documental, que se titula Realeza rebelde: una insólita historia de amor. La plataforma de streaming lo define como una “mirada íntima a la controvertida historia de amor entre la hija mayor del rey noruego y el autoproclamado gurú espiritual de Hollywood”, que estará dirigida por la directora nominada al Emmy Rebecca Chaiklin. “La película sigue a la pareja mientras se prepara para su boda, busca guía espiritual y se enfrenta a una tormenta mediática”, anuncia Netflix.