La casa real noruega ha anunciado que el tercero en la línea de sucesión se muda a Italia con su pareja, donde explorará oportunidades centradas en el “cine y la fotografía” después de fundar su propia productora audiovisual
La familia real noruega lleva años protagonizando titulares en los medios internacionales: primero fue por la decisión de la princesa Marta Luisa de Noruega de renunciar a sus obligaciones reales para mantener sus acuerdos comerciales y su relación con el chamán Durek Verrett; después llegaría el ingreso ho...
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spitalario del rey Harald de Noruega durante sus vacaciones en Malasia y su negativa a abdicar en favor de su hijo, el príncipe Haakon, pese a sus problemas de salud; meses después, Marius Borg, primogénito de la princesa Mette-Marit, sería detenido por agredir a la que era su pareja y tras la investigación policial ahora se le imputan 28 delitos y cuatro violaciones; y hace apenas un mes, la primogénita de los reyes estrenaba junto a Netflix un documental sobre su historia de amor con el que volvían las tensiones en la familia. Ante todas estas polémicas, que sus protagonistas están intentando manejar con discreción y escasos comentarios públicos, los que están llamados a tener un papel fundamental en el futuro de la institución están poniendo tierra de por medio para alejarse de Oslo y verse salpicados lo menos posible.








