Vista de la cadena de montaje de baterías del Opel Corsa-e en la planta de Figueruelas (Zaragoza). EFE/Javier Cebollada
Madrid (EFE).- En un mercado laboral con récord de ocupación hay una cifra que se resiste a bajar del doble dígito y que sigue alejando a España de la media europea: una tasa de paro del 10,29 % con un importante peso del desempleo de larga duración.
Los máximos de empleo que España encadena desde hace meses -superando los 22 millones de afiliados con mayor estabilidad tras la reforma laboral- se acompañan de unas cifras de paro que, pese a las significativas mejoras de los últimos años, no han alcanzado aún los mínimos previos a la crisis financiera y muestran una brecha frente a la media de la zona euro (6,2 %).
En los últimos seis años la tasa de paro se ha reducido cuatro puntos y el paro registrado, el que cada mes publica el Ministerio de Trabajo, se ha ajustado en más de 600.000 personas hasta los 2,4 millones, la menor cifra en 17 años, aunque, tal y como repiten desde el propio Gobierno, queda por hacer.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, viene tiempo haciendo hincapié en que algunas de las principales preocupaciones pasan por el paro de larga duración y los mayores de 52 años, colectivo en el que el Gobierno y las comunidades autónomas acordaron centrar las políticas de empleo.








