Los guardias civiles encargados de contener a los numerosos jóvenes que se lanzan al mar en Marruecos para intentar llegar a nado a Ceuta, y cuya prioridad es prestarles auxilio, están “desbordados”. La situación que la ciudad autónoma vive en las últimas semanas, en las que algunos días se han contabilizado 200 o 300 intentos de entrada de nadadores, les genera un gran desgaste debido a la falta de agentes para realizar estas labores en el mar y a que no cuentan con embarcaciones “convenientemente equipadas o diseñadas para la labor que realizan”, según coinciden varias fuentes consultadas. “Se dan verdaderas palizas con medios no apropiados”, señala una de estas fuentes.

Tres asociaciones profesionales de este cuerpo policial ―la mayoritaria Justicia Guardia Civil (JUCIL), la Asociación Unificada de la Guardia Civil (Augc) e Independientes de la Guardia Civil― consideran que el personal que el Ministerio del Interior ha enviado a la ciudad autónoma este verano en comisión de servicio no es suficiente y urgen al departamento de Fernando Grande-Marlaska para que envíe refuerzos o adopte medidas que permitan que los guardias civiles puedan ejercer sus funciones con eficacia y sin ponerse en riesgo.