El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), reclamaba más medios contra incendios al Gobierno central mientras en su comunidad había medios en desuso durante la crisis de fuego de estas semanas. El Ejecutivo autonómico obtuvo varios puestos de mando para repartir por el territorio que o bien fueron activados tarde o bien el Gobierno central tuvo que insistir para que fuesen utilizados. El Ejército, cuya mayor presencia ha demandado reiteradamente el PP, instaló camas, asentamiento y avituallamiento para 180 personas sin que llegase a ser utilizada. Aparte de este caso, fuentes del Gobierno precisan que se prepararon cinco puestos de mando, de los cuales solo se solicitaron dos, y uno de ellos, ya montado, fue trasladado a otro punto.

La controversia entre la Administración autonómica y la central se ha vivido entre una ola de quejas de los líderes del PP asegurando que no obtenían el soporte necesario por parte del Estado pese a que la gestión forestal y de los incendios se trata de una competencia territorial. Mañueco, quien al principio de la crisis reivindicó que su dispositivo era “suficiente” a pesar del desbordamiento de las llamas en Castilla y León y las protestas de los bomberos forestales, ha virado su discurso hacia un llamamiento constante a Sánchez para que le brindara más medios. Este lunes 18 de agosto, cuando todavía ardían grandes partes de la comunidad, Castilla y León tenía disponibles “cinco puestos de mando”, según estas fuentes gubernamentales. “Se insiste en el Cecopi [Centro de coordinación]” para que fuesen activadas y el lunes “solicitan dos”. El personal de refuerzo montó uno de ellos “y en el proceso cambian la ubicación de uno ya montado a otro punto”, lo cual significó el derroche de tiempo y energías de los responsables de levantarlo.