Lara Malvesí |

Barcelona (EFE).- Si bien durante las últimas décadas habían primado los jugadores masculinos de juegos de mesa que quedaban en clubes para disputar partidas de rol o wargames, en los últimos años este ámbito está viviendo su propia revolución feminista, con nuevos títulos más inclusivos y, sobre todo, muchas más jugadoras.

Un estudio de la editorial Brain Games certifica este 2025 el ‘sorpasso’ de jugadoras femeninas (un 51 % en todo el mundo frente a un 49 % de hombres) en los juegos de mesa.

Mucho parece haber llovido desde la primera edición de ‘Hundir la flota’, cuya carátula mostraba en primer plano a un hijo y su padre divirtiéndose en plena partida mientras madre e hija les miraban desde la cocina acabando de fregar los platos.

«El diseñador de juegos Gil Hova dijo en un artículo que hasta hace poco era más probable encontrar una oveja que a una mujer en la portada de un juego de mesa», cuenta a EFE Cati Hernández, educadora social y psicopedagoga especializada en el uso del juego de mesa en el ámbito de la educación no formal.