La última vez que Xabi Alonso había pisado el Bernabéu como parte del Real Madrid también fue un 19 de agosto, pero 2014. Justo antes de irse ese verano al Bayern de Múnich, le dio tiempo a disputar la ida de las semifinales de la Supercopa de España contra el Atlético (1-1). Once años más tarde, el ahora técnico compareció con vestimenta casual oscura. La grada de animación, controlada por el club, lo recibió al principio de cada parte con un cántico que tenía la misma entonación del que en su día se dedicaba a José Mourinho. Casualidades, o no, del nuevo Bernabéu.
La victoria contra Osasuna situó a los blancos como el primer equipo que enlaza 17 inicios consecutivos de Liga sin perder. Un dato positivo después de un arranque esta vez pedregoso de los inquilinos de Chamartín. “Hubo cosas buenas y otras que tenemos que mejorar. Después de dos semanas de pretemporada, el camino es largo”, comenzó el técnico vasco, que reconoció que no esperaba un Osasuna tan metido atrás.
Al tolosarra le gustó el “orden” de los suyos, pero admitió que les faltó más claridad frente a una zaga tan cerrada como la navarra. “Nos ha faltado un poco de frescura en el último tercio, generarles más. Nos costaba encontrar los espacios y atosigarles más ante un bloque bajo. Ellos no saltaban y nosotros no hemos enlazado un último pase para tener ocasiones claras. Contra un bloque bajo como este, tampoco hemos podido entrenar demasiado. Perfiles podemos tener [en la plantilla] para estas situaciones, que nos vamos a encontrar más veces. Por lo menos, hoy no nos han transitado”, afirmó.






