El empate contra Al Hilal en la primera jornada del Mundial de Clubes supuso un tropiezo inesperado e incómodo en el estreno de Xabi Alonso como entrenador del Real Madrid. Por un lado, abrió más incógnitas de las esperadas sobre el futuro del equipo en la competición, aún más urgencias que las que ya maneja un club exigido de manera permanente. “Después del empate, tenemos la necesidad de ganar”, dijo el técnico en la previa del partido de este domingo contra Pachuca en Charlotte (21.00, Dazn y Telecinco) “Queremos jugar bien, hacer un buen partido, y queremos ganar esta competición tan corta. Queremos dejar una sensación buena, hacer un partido más completo con y sin balón”.

Por otro lado, el primer pequeño tropiezo inicial reavivó el debate sobre la posible necesidad de un futbolista con mayor capacidad de organizar a partir del centro del campo. Alonso quiere aplazar esa conversación en este punto del calendario: “Estamos en el momento del Mundial de Clubes y no estamos pensando tanto en la fase de cómo mejorar la plantilla actual”, dijo. “Creo que con los que tenemos podemos jugar. Podemos tener un medio campo dominante. Hay que trabajarlo, repetirlo, sentirlo, y creo que con diferentes perfiles se puede conseguir”.