Si hay un tren mítico entre los viajeros que eligen recorrer Tailandia evitando las rutas aéreas para que el cuerpo no llegue al destino varias horas antes que el alma es el que conecta la capital del país, Bangkok, con la deliciosa ciudad norteña de Chiang Mai. Este viaje sobre raíles que serpentean en muchos de sus tramos entre la frondosa vegetación de la jungla o de bosque húmedo discurre también por varias ciudades o enclaves arqueológicos que bien merecen una escala breve.

Así, el viajero deberá elegir entre las dos opciones principales para recorrer estos aproximadamente 700 kilómetros: hacerlo de un tirón en unas 10 u 11 horas —y, más recomendable, en el tren nocturno durmiendo cómodamente y ganando tiempo (y dinero al ahorrarse una noche de hotel)— o programar unos días con paradas en varios puntos interesantes del camino.

Teóricamente, los billetes podrían comprarse online en la web oficial de los ferrocarriles tailandeses, pero es poco probable que esté operativa y lo mejor es acercarse con un poco de antelación a una agencia de viajes de Bangkok, donde se consiguen con facilidad y por una pequeña comisión que nos ahorrará muchos engorros, o a la propia estación. El billete del magnífico tren nocturno hasta Chiang Mai en una cabina doble de primera clase (ojo, si queremos asegurarnos de viajar solos deberíamos adquirir dos tiques) cuesta alrededor de 60 euros y 30 en sleeper, las literas en segunda.