Resulta cada vez más sencillo aceptar que Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, juntos y revueltos durante la temporada, tan dispares al mismo tiempo, forman parte ya de la historia dorada del tenis. Así lo reflejan los datos. Español e italiano dibujan de un tiempo a esta parte una rivalidad que bien podría asemejarse ya a la perpetrada por cualquiera de los nombres que a todos se nos vienen a la cabeza.

Una muestra. Contando únicamente los torneos que ambos han disputado desde el inicio, Alcaraz y Sinner se convertirán este lunes en el tercer dúo que choca en cuatro grandes finales de manera consecutiva: en su caso, Roma, Roland Garros, Wimbledon y, ahora, Cincinnati. Solo habían registrado tal cifra dos parejas: Rafael Nadal y Roger Federer, en 2006; y el propio tenista balear con su otro gran rival, Novak Djokovic, allá por 2011.

La final de este lunes (21.00, Movistar+), por tanto, brilla diferente antes incluso de quitarle el precinto. Será el decimocuarto enfrentamiento entre ambos, sexto en un duelo directo por el título. Hasta la fecha, el murciano atesora ocho triunfos por cinco de su rival. En finales, eso sí, la ventaja se reduce: 3-2 para el de El Palmar, que venció a Sinner en Pekín, el pasado octubre, en Roma y Roland Garros este curso; y sucumbió ante el italiano en Umag 2022, la primera final entre ambos; y en Wimbledon, la última, hace poco más de un mes.