A más de 4.500 kilómetros de Silicon Valley, en la costa Este de Estados Unidos, Ignacio Arsuaga, líder de la organización ultraconservadora Hazte Oír, registró en Delaware la empresa con la que gestiona Copygen, su asistente de inteligencia artificial. El lobista ha intentado durante año y medio impulsar esta herramienta, que crea contenido de forma automática para redes sociales y campañas de marketing. Su diseño intenta replicar el funcionamiento de modelos como ChatGPT, pero con menos filtros, permitiendo crear contenido extremista.
En los últimos meses, la organización de Arsuaga se ha situado entre los principales instigadores de la ofensiva de la extrema derecha contra el presidente Pedro Sánchez y su familia. Previamente, Hazte Oír ya había promovido agresivas campañas contra el aborto y los derechos del colectivo LGBTQ+, pero su influencia no se limita a España. CitizenGo, la marca internacional de la entidad, tiene conexiones con lobbies antigénero en Estados Unidos y Europa, y ha apostado por imponer su agenda ultraconservadora en África, con movilizaciones en países como Kenia y Nigeria.
Antes de interesarse por la inteligencia artificial, Arsuaga ya había sabido aprovechar el potencial de las herramientas digitales para difundir su posicionamiento ideológico. Lo hizo primero con Hazte Oír y después con CitizenGo, una plataforma de peticiones online en 12 idiomas —similar a Change.org— pero con un enfoque ultraconservador y transnacional.






