Pese al veto estadounidense y las prevenciones de la Unión Europea, Huawei tiene aún una amplia presencia en el mercado de telecomunicaciones español y en las redes de telefonía 5G. Es cierto que la cuota en el llamado núcleo o core de la red, el centro inteligente que gobierna todo el tráfico de datos y comunicaciones de la telefonía móvil, ha ido mermando desde que 2019 la Administración estadounidense declaró el veto a la firma tecnológica, pero el fabricante chino sigue siendo fundamental en la red de acceso o de radio, la que conecta a los usuarios con el core.

Precisamente, el origen del veto al fabricante asiático por la Administración estadounidense en 2019 fue la acusación de que el Gobierno chino tenía acceso a los datos y comunicaciones de las redes y los teléfonos móviles 5G comercializados por Huawei. Un veto al que se unieron posteriormente varios países mientras que la Unión Europea ha recomendado repetidamente a sus Estados miembros que no contraten equipos 5G con Huawei. Algunos de ellos como Alemania, Suecia, Estonia, Lituania, Reino Unido (antes del Brexit), Rumanía y Dinamarca han incluido a la firma china en una lista de suministradores de riesgo prohibiendo expresamente su contratación por los operadores de telecomunicaciones. Una lista cuya creación contemplaba también el Gobierno español en un principio, pero que nunca ha llegado a concretar en ninguna norma.