El Gobierno ha incluido a Huawei en el Centro de Operaciones de Seguridad 5G, conocido como SOC 5G (por sus siglas en inglés), un organismo público encargado de supervisar y certificar la seguridad de los sistemas, redes y servicios de la nueva generación de telefonía móvil 5G. El fabricante chino forma parte de un consejo consultivo en el que están representadas el resto de empresas de infraestructuras 5G como la sueca Ericsson y la finlandesa Nokia. El Ministerio de Transformación Digital y de la Función Pública, de quien depende el comité, ha admitido a EL PAÍS que Huawei se integra en el SOC 95 pero solo a efectos consultivos, sin tener ningún poder de decisión y sin acceso a información crítica.

Huawei ha participado en varias reuniones de ese órgano consultivo junto a representantes del resto de fabricantes, operadores de telecomunicaciones y los organismos públicos que integran el SOC 5G desde que este comité se constituyó en mayo de 2024, informaron a EL PAÍS fuentes solventes conocedoras de este organismo.

Precisamente, el origen del veto al fabricante asiático por la Administración estadounidense en 2019 fue la acusación de que el Gobierno chino tenía acceso a los datos y comunicaciones de las redes y los teléfonos móviles 5G comercializados por Huawei. Un veto al que se unieron posteriormente varios países mientras que la Unión Europea ha recomendado repetidamente a sus Estados miembros que no contraten equipos 5G con Huawei. Algunos de ellos como Alemania, Suecia, Estonia, Lituania, Reino Unido (antes del brexit), Rumanía y Dinamarca han incluido a la firma china en una lista de suministradores de riesgo prohibiendo expresamente su contratación por los operadores de telecomunicaciones. Una lista cuya creación contemplaba también el Gobierno español en un principio, pero que nunca ha llegado a concretar en ninguna norma.