“Sabemos más sobre el desarrollo embrionario de las moscas, los peces o los pollos que sobre el de los seres humanos”, arroja Samuel Ojosnegros, investigador del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC). Y tiene razón: durante las primeras semanas, el embrión humano se desarrolla oculto en el interior del útero, allí donde los ojos de la ciencia no alcanzan a ver. Lo que ocurre en esa ventana de tiempo entre la implantación y la primera ecografía es una incógnita.
Sin embargo, eso está empezando a cambiar. Un grupo de científicos del IBEC, entre los que está Ojosnegros, ha conseguido grabar por primera vez la implantación de embriones humanos en tiempo real. Para lograrlo utilizaron un novedoso sistema de laboratorio que simula las capas externas del útero y permite recrear un escenario de implantación como si estuviera sucediendo dentro del cuerpo de una mujer, solo que con óvulos donados. Las imágenes las divulga este viernes la revista Science Advances.
El logro arroja luz sobre esos primeros días tras la implantación, que se han llegado a describir como una auténtica “caja negra” del desarrollo humano. Es uno de los momentos más importantes en la vida de una persona, cuando una minúscula pelotita de células se transforma en el primer borrador de un individuo que será único e irrepetible.







