El otro día alguien me dijo que le había salido anunciada una pajita de acero con la que podías beber para evitar que te salieran arrugas y yo pensé tres cosas.
La primera, que estamos ante el inminente colapso de la sociedad occidental; la segunda, que lo que más me molesta de estar ante el inminente colapso de la sociedad occidental es su pulcritud; y la tercera, que en 2022 Jemima Kirke hizo un Q&A (Questions and Answers) en su Instagram y respondió “I think you guys might be thinking about you too much” cuando una persona le pidió consejo para las mujeres jóvenes que son inseguras. Vamos, lo que viene a ser un “espabilad” de toda la vida.
Ni autoayuda ni mierdas, cortita y al pie.
Si no ubicáis a Jemima Kirke es normal, es una actriz británico-estadounidense que no destaca precisamente por la vastedad de su filmografía, sino por erigirse como tótem generacional y Persona Que Mola in excelsis al encarnar a Jessa Johansson en Girls (personaje que, por cierto, creo que es de lejos el peor de las cuatro protagonistas de la serie, pero ese es otro tema).
No sé si recordaréis cómo era vuestra vida en 2012 cuando salió Girls; yo tenía 14 años, mi serie favorita era Skins y me tragaba con embudo cualquier contenido audiovisual anglosajón (pensaba que lo guay solo estaba ahí).






