La muerte de dos voluntarios mientras ayudaban en las labores de extinción de los incendios de León ha vuelto a poner sobre la mesa la cuestión de si la financiación basta para que haya suficientes medios antiincendios y si la descoordinación que pueden sufrir los dispositivos contra el fuego ponen en excesivo riesgo a quienes, sin ser especialistas, quieren arrimar el hombro. ...
La inversión pública forestal para el cuidado de los bosques ha caído un 26% en los últimos 13 años, según un estudio de la Asociación Nacional de Empresas Forestales (Asemfo) adelantado por EL PAÍS. De los 1.742 millones de euros en 2009 se ha pasado a destinar 1.295 millones de euros. El grueso de ese recorte, según el Gobierno, corresponde a comunidades autónomas. Según el Ejecutivo, entre 2018 y 2022, la Administración General del Estadio incrementó la inversión en prevención en más de un 80%. El mayor recorte en esas partidas es el dinero destinado a la prevención de incendios, lo que contribuye a la proliferación de los fuegos, según señalan los expertos.
Esa carencia de medios, arropada por el descontrol que genera la rápida extensión de las llamas en verano, alienta a que decenas de personas se ofrezcan a ayudar, a pesar del peligro que eso conlleva si no se tiene la profesionalización debida o la coordinación deficiente de los puestos de mando.









