El buscador de fósiles Omar Abdulla solía llevar un fusil de asalto AK-47 para recorrer su peligrosa tierra, la desértica región etíope de Afar, disputada por tribus rivales. El día de San Valentín de 2018, mientras descendía una colina, Abdulla vociferó: “¡Dios mío!”. La paleoantropóloga estadounidense Kaye Reed recuerda que corrió hacia él y se lo encontró recogiendo un diente fosilizado, en un terreno de unos 2,63 millones de años. Siguieron caminando y encontraron más dientes. Abdulla murió asesinado en 2021 en un enfrentamiento armado, pero Reed y sus colegas siguieron investigando aquellos dientes y anuncian ahora que los restos pertenecieron a una especie hasta ahora desconocida de australopiteco que coexistió en la actual Etiopía con los primeros humanos. El hallazgo, publicado este miércoles en la revista Nature, ilumina un periodo especialmente oscuro de la evolución humana. Hace tres millones de años, solo existía un género en África oriental, el de los Australopithecus. Hace 2,5 millones de años, ya había tres: Australopithecus, Paranthropus y Homo, la etiqueta científica para los humanos.
“Fue un día emocionante”, rememora Reed. Su equipo acabó encontrando una decena de extraños dientes, de gran tamaño y con pequeños cambios morfológicos. No les cuadraban con nada conocido. Los últimos Australopithecus afarensis conocidos―como Lucy, la célebre hembra cuyos restos demostraron que estos ancestros humanos ya caminaban erguidos― vivieron hace unos tres millones de años. Quizá se trataba de los primeros Australopithecus garhi, otra especie que vivió en la actual Etiopía hace 2,5 millones de años, pero los dientes eran diferentes. Para Reed y sus colegas, solo hay una hipótesis que encaja con los datos: una nueva especie de australopiteco, todavía sin bautizar. “Necesitamos encontrar algo con más características, como un cráneo o un esqueleto. Ojalá lo tuviéramos ya”, explica la investigadora, de la Universidad Estatal de Arizona.






