Un médico camina entre los pacientes de Mpox en el hospital Kavumu en la, República Democrática del Congo, en una imagen de archivo. EFE/EPA/Michael Lunanga

Paula García-Ajofrín |

Nairobi (EFE).- La epidemia de mpox -antes conocida como viruela del mono- sigue siendo motivo de preocupación en gran parte de África un año después de que la agencia de salud de la Unión Africana (UA) la declarara emergencia de salud pública, en medio de la expansión de nuevas variantes y un grave déficit de financiación que amenaza con dificultar la respuesta.

Un día después de la declaración de la UA, el 13 de agosto de 2024, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió la alerta sanitaria internacional por la enfermedad, que desde principios de ese año ha registrado en África 174.597 casos sospechosos -48.797 confirmados- y 1.922 muertes -239 confirmadas-, según los últimos datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África).

La alerta de ambas agencias respondió a la rápida expansión en África de la variante clado Ib, distinta de la que provocó en 2022 otro brote en el continente y miles de casos en Europa, Norteamérica y otras regiones.