Las sanciones que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) impuso al cartel de concesionarios de marcas como Seat, Volkswagen, Audi u Opel, siguen dando vueltas. La Audiencia Nacional ha estimado una quincena de recursos de varios de los concesionarios de estas marcas que fueron multados en 2015 y que reabrieron la batalla judicial para solicitar un nuevo cálculo de las multas, al entender que el organismo que preside Cani Fernández no ha tenido en cuenta determinadas circunstancias a la hora de estimar las nuevas sanciones.
Este asunto lleva en los tribunales desde hace 10 años, cuando los concesionarios recurrieron ante la Audiencia Nacional las sanciones que la CNMC impuso a cientos de concesionarios, así como a asociaciones del sector y consultoras, por infringir la Ley de la Defensa de la Competencia al pactar entre ellos descuentos máximos y condiciones comerciales, así como intercambiar información sensible en el mercado de distribución de turismos entre 2006 y 2013. En 2019, los magistrados confirmaron la existencia de estos cárteles —que abrió la puerta a una avalancha de reclamaciones de consumidores— si bien estimó parte de los argumentos de las empresas acerca de que se les imputó periodos temporales de más de participación en los mismos. Así, la Audiencia Nacional ordenó recalcular y ajustar el importe de las multas conforme al tiempo acreditado de intervención. Lo mismo dijo posteriormente el Tribunal Supremo.






