Los jugadores del PSG celebran tras vencer al Tottenham en la final de la Supercopa de Europa, este 13 de agosto de 2025, en el Bluenergy Stadium de Údine (Italia). EFE/Alessio Marini

Redacción deportes (EFE).- El PSG de Luis Enrique volvió a ser campeón de Europa y volvió a saborear un título continental, el segundo consecutivo tras la Liga de Campeones cosechada en Múnich, tras superar al Tottenham 4-3 en la tanda de penaltis de un partido que tenía prácticamente perdido, con un 0-2 en contra en el 84 que remontó para añadir la etiqueta de ‘Supercampeón’ en un año de gloria para el club parisino.

El PSG estaba desahuciado. En el minuto 84, el 0-2 en el marcador a favor del Tottenham no permitía apenas pensar en la remontada que brindaron los parisinos. Porque generaban peligro. No habían ejercido la superioridad aplastante de otras veces. Hasta que el zurdazo de Kang-In Lee tocó la red. Ahí, los ‘Spurs’ se hundieron. El PSG se creció. Y Gonçalo Ramos apareció para llevar el duelo a los penaltis en el minuto 94.

No fue este el PSG que se vio en Múnich, aquella máquina perfecta que atropelló al Inter de Milán para levantar su primera ‘orejona’. Fue un equipo al que le costó encontrar ritmo. Sin pretemporada, magullado por la derrota ante el Chelsea en el Mundial de Clubes y sumido en la polémica por la situación del portero Gianluigi Donnarumma. Demasiado en contra como para brillar en su primer partido tras vacaciones.