Llegar a ser un as del futbol es la aspiración de muchos jóvenes de casi todos los países del mundo que, animados por lo fácil que resulta conseguir un balón y una cancha de juego, y por el muchas veces compartido y acuciante interés y estímulo de sus padres, sueñan juntos con conseguirlo. Pero, de entre tantos aspirantes, son muy pocos los que llegan a convertirse en un Di Stéfano, un Pelé, un Beckenbauer, un Messi o un Lamine Yamal. Hace tiempo que, en estas mismas páginas, explicamos las características del cerebro de un buen futbolista y ahora se confirma con detalles y precisión que el éxito de los jugadores de élite va mucho más allá de sus capacidades físicas y atléticas. ¿Qué tiene, entonces, para serlo, un futbolista de élite?
La respuesta nos la proporciona una intensa colaboración entre investigadores daneses, ingleses, italianos, suecos, australianos y brasileños, utilizando técnicas de evaluación tradicionales complementadas con otras más modernas de inteligencia artificial. Su trabajo, publicado en la prestigiosa revista PNAS, ha permitido explorar las características cognitivas y de personalidad, es decir, el perfil mental y psicológico, de un importante número de futbolistas profesionales de los principales equipos de Brasil y Suecia.






