Al norte de la República Dominicana, donde la isla se encuentra con el Atlántico más salvaje, existe un rincón alejado del turismo de masas que esconde algunas de las playas más desconocidas, hermosas y salvajes del Caribe. En la provincia de María Trinidad Sánchez, el municipio de Río San Juan y su exuberante entorno constituyen una oportunidad única para los viajeros que quieran tomarle el pulso a la República Dominicana más auténtica y recóndita.
En este santuario natural el tiempo parece haberse detenido y sorprende descubrir impresionantes ecosistemas atestados de vegetación tropical, fauna autóctona, ensenadas de otro mundo, lagunas de aguas cristalinas y cenotes que dibujan postales que cortan la respiración. Río San Juan es uno de los cuatro municipios que, junto a Nagua, Cabrera y El Factor, conforman la provincia. A 200 kilómetros de la capital, Santo Domingo, y a una hora escasa de recorrido por la costa desde la península de Samaná, el tiempo cobra otro sentido y la prisa se exilia a otra dimensión. “Entra si quieres, sal si puedes”, reza un refrán muy popular de la ciudad de Nagua, capital de la provincia.
“Es así mi pueblito encantado, Río San Juan de mis grandes amores. Tierra, sol, mar, montañas y flores, paraíso en el norte enclavado”. Iniciamos el recorrido por el noroeste del país al son de esta canción popular que ensalza los atractivos de la zona. Nos dirigimos a la orilla de la laguna Gri-Gri, uno de los ecosistemas más bellos de Río San Juan, denominada así por los árboles gri gri [de porte alto, pueden alcanzar los 15 metros de altura] que la flanquean. Desde la orilla, parten botes de colores que atraviesan un canal natural abrazado por manglares rojos y conducen hasta el mar Atlántico. Declarado Monumento Natural por su rica biodiversidad, es uno de los mayores santuarios de aves del país: el avistamiento de garzas y buitres es muy común. Si se observa con atención, también se descubren diferentes especies de peces, como barracudas o lisas, e incluso infinidad de crustáceos en las raíces de los manglares.






