Digi ha pasado en poco más de una década de ser una pequeña empresa dedicada a revender bonos de llamadas de telefonía móvil a inmigrantes a ser la compañía de telecomunicaciones española que más crece en ingresos y en clientes. Pero la operadora rumana no solo quiere ser grande en el negocio sino también en el terreno laboral. De hecho, Digi es la única teleco española que ha creado empleo en los últimos años. Mientras que Telefónica, MasOrange, Vodafone y Avatel han destruido en el último año y medio más de 5.000 puestos de trabajo, Digi finalizó 2024 con 8.750 empleados, lo que supone un crecimiento de 1.250 trabajadores durante ese año, superando con creces a la plantilla de MasOrange y Vodafone. Actualmente, es el segundo operador en número de empleados tras Telefónica, con más de 9.500 contratados, que prevé elevar a 10.000 al cierre de 2025.

Para manejar esa ingente fuerza de trabajo la empresa necesitaba un marco laboral del que hasta ahora no disponía porque se regían por un modelo basado en torno a 80 convenios regionales (uno en cada provincia por cada sociedad). Para poner fin a esa disparidad, la dirección de Digi y los representantes de los sindicatos CC OO y UGT firmaron el pasado 30 de julio el primer convenio colectivo nacional de la empresa. El acuerdo contempla, entre otros aspectos, un calendario laboral único para toda la empresa con 23 días laborables de vacaciones; la revisión salarial del 2% anual durante la vigencia del convenio; seguro médico privado y seguro de vida financiados por la empresa; un premio de permanencia a los 5, 10, 15 y 20 años de antigüedad, facilidades para los tickets restaurante y la conexión por fibra financiada en su totalidad en el domicilio de la persona trabajadora.