Este viernes, alrededor de las 13.00 horas, Nadia —las autoridades no han dado a conocer su apellido—, de origen marroquí y unos 40 años, ha fallecido arrollada por una máquina en la finca donde trabajaba recogiendo lechuga, según han informado algunos de sus allegados a EL PAÍS. El suceso, que se investiga ya como accidente laboral, se ha producido en Pozohondo (Albacete), a una hora en coche de Jumilla, según han confirmado los servicios de emergencia y la alcaldesa de la localidad. Los vecinos de Nadia han iniciado una colecta para sufragar el traslado del cuerpo a su país de origen.
La muerte de Nadia sacude a la comunidad de origen marroquí del municipio murciano de unos 27.000 habitantes, que estos días se había visto en el epicentro de la polémica política por la medida de prohibir los rezos colectivos en las instalaciones deportivas de la localidad.
Charaf, de 36 años y nacido en Casablanca (Marruecos), que prefiere no dar su apellido por la situación de tensión que vive la Región de Murcia desde hace un mes, conocía a Nadia porque había sido su vecina. Cuenta que trabajaba en una de las grandes empresas hortofrutícolas de la región, Hermanos Lucas S.L., que pertenece al Grupo Lucas (originarios de Lorca) y que controla más de 63.000 metros cuadrados de tierras en una Comunidad que vive fundamentalmente de lo que exporta del campo a Europa. “Medio pueblo trabaja para ellos, nos llevan en autobuses, debido a la cantidad de gente que mueven y lo lejos que están las fincas. Salimos sobre las cinco de la madrugada y volvemos hacia las ocho de la tarde”, explica este jornalero que lleva más de 10 años viviendo en España.






