México ha trazado una línea con Estados Unidos sobre lo que no será negociable: que sus tropas pisen territorio mexicano, así sea para combatir a los peligrosos carteles de la droga. La Secretaría de Relaciones Exteriores ha publicado un comunicado en el que rechaza cualquier intervención extranjera en el país, después de que el diario The New York Times diera a conocer que el presidente de EE UU, Donald Trump, ha firmado en secreto una orden para que las Fuerzas Armadas estadounidenses intervengan en otros países para enfrentar a las organizaciones criminales. “México no aceptaría la participación de fuerzas militares estadounidenses en nuestro territorio“, apunta de manera tajante la Cancillería.
La nueva orden de Trump ha cimbrado las relaciones diplomáticas entre México y Estados Unidos en un intercambio de baja intensidad, pero que comienza a mostrar grietas. El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, ha publicado también un posicionamiento en el que defiende –sin nombrar– la decisión de Trump. “El presidente Trump lo ha dejado claro, y los líderes en todo nuestro gobierno concuerdan, estas organizaciones no solo son narcotraficantes. Son terroristas que destruyen vidas, corrompen instituciones y mantienen como rehenes del miedo a comunidades enteras”, ha señalado.













