Blanca Lacasa (Madrid, 52 años), mujer orquesta que transita por el periodismo, la música, el podcasting, la literatura infantil y el ensayo, quería congelar un instante. Ese segundo que se desvanece antes siquiera de empezar; ese vértigo del romance que, sin llegar a ser historia, se convierte en una tromba que arrasa con todo, sin mediación ni moraleja. “Me interesa el enamoramiento porque ocupa muchísimo espacio en nuestras conversaciones, en nuestras cabezas, y no entendemos por qué sucede”, sostiene. Tras el éxito de Las hijas horribles, debuta en la ficción con El accidente (Libros del Asteroide), una novela afilada e irónica sobre el caos emocional tras una seducción imposible.

¿Qué ha descubierto sobre el enamoramiento que no supiera antes de escribir este libro?

Que la lógica brilla por su ausencia. Entras en un estado de bruma mental en el que todo desaparece y tu cabeza empieza a buscar coartadas para justificar esa historia que tiene visos de acabar mal. En este caso el meme de ‘Amiga, date cuenta’ es totalmente pertinente.

En su nouvelle no hay explicación ni moraleja. ¿Nos cuesta aceptar que hay cosas que simplemente pasan?

Viviríamos mejor si aceptásemos que hay cosas que escapan a nuestro raciocinio. Queremos controlarlo y entenderlo todo, pero en esa disección solo vamos a encontrar que el amor es una tromba inesperada que lo descoloca todo y se va. Hay que aceptar el vértigo, el absurdo y la sinrazón.