Endesa ha detectado más de 32.000 fraudes eléctricos en los seis primeros meses del año, lo que equivale a una media de más de 175 casos diarios o más de siete a la hora, con un consumo de electricidad equivalente al de casi 117.000 hogares, según informó la energética este jueves en un comunicado. La manipulación de las instalaciones eléctricas para cometer fraude es un problema en aumento en los últimos años que perjudica a todos los consumidores y ocasiona riesgos para la seguridad ciudadana recientemente, destaca la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC).

“Detrás del fraude eléctrico hay un riesgo evidente de electrocución e incendio que puede afectar no sólo al que realiza la manipulación de las instalaciones, sino a los vecinos que están a su alrededor”, señala la energética en el comunicado. Endesa afirma que se han registrado “sucesos muy graves que han provocado heridos e incluso muertes por la alteración de las instalaciones eléctricas para el robo de electricidad” estos últimos años. José Manuel Revuelta, presidente de redes de Endesa, advierte: “El fraude mata. El riesgo de ocurrir incidentes es altísimo”.

Revuelta recuerda que este fenómeno implica también “un coste económico de más de 2.000 millones de euros”, un gasto que “pagamos entre todos en las facturas” y que “tiene también efectos perniciosos sobre la calidad del suministro eléctrico”.