Apenas unas semanas después de los disturbios racistas de Torre Pacheco, otro municipio de la Región de Murcia remueve la política nacional. En esta ocasión, el PP del Ayuntamiento de Jumilla (27.263 habitantes), que gobierna en el Consistorio, ha facilitado una medida inédita para impedir que la comunidad musulmana continúe celebrando el fin del Ramadán y la Fiesta del Cordero en las instalaciones deportivas locales. La decisión se tomó ad hoc y como respuesta a una moción impulsada por Vox en plena tramitación de los presupuestos jumillanos, que se debatieron en la tarde de este miércoles y salieron adelante con el único apoyo de los concejales del PP y la necesaria abstención de Vox. La dirección nacional del Partido Popular se lava las manos: rehúsa explicitar si avala o no el cambio en el reglamento, se niega a explicar por qué respondió a la propuesta de la formación de ultraderecha con una enmienda alternativa, en lugar de haberla rechazado de plano sin más, y se ciñe a la literalidad del texto alternativo planteado. Enfrente, el Gobierno carga contra PP y Vox por “un nuevo ejemplo de la deriva extremista y excluyente de los gobiernos de la derecha con la ultraderecha”, señalan fuentes del Ministerio de Justicia.
Génova avala la medida adoptada por el PP en Jumilla y niega que sea un veto al Islam
El Gobierno ve en el veto otro “ejemplo” de la “deriva extremista y excluyente de los gobiernos de la derecha con la ultraderecha”
















