Telefónica mantiene litigios abiertos en la República Checa, Perú y Colombia pese a haberse desprendido de las filiales en estos países. El caso más sintomático es del país centroeuropeo, donde la multinacional española acaba de perder un pleito y ha sido condenada a pagar 96 millones de euros tras salir de allí a finales de 2013. En Perú y Colombia, cuyas filiales fueron vendidas este año, Telefónica está pendiente del arbitraje del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) en los conflictos que sostiene con los Estados de ambos países. La empresa que preside Marc Murtra también litiga en Brasil y ha cerrado los conflictos en Reino Unido por fallo judicial a su favor y en Costa Rica, tras llegar a un acuerdo con Millicom, según la información recabada por este diario y el informe financiero de las cuentas del primer semestre de 2025.
Telefónica entró en la República Checa en 2005 con la compra al Estado checo del 51,1% de Český Telecom, la operadora estatal. Esa operación le obligó a lanzar una oferta pública de acciones (opa) por el resto del capital en manos privadas. Entre esos inversores minoritarios estaban los fondos Venten y Lexburg, que demandaron en 2006 y 2009, respectivamente, a la empresa española al entender que el precio ofrecido era inferior al valor de mercado.






