Telefónica registró unas pérdidas netas en el primer semestre de 2025 de 1.355 millones de euros, frente a las ganancias de 950 millones que obtuvo en el mismo periodo del año anterior. Estos números rojos se producen debido a las minusvalías contables anotadas por la venta de las filiales de Argentina, Perú, Ecuador y Uruguay, que se elevaron a 1.913 millones de euros. Al margen de estas filiales hispanoamericanas de las que se ha desprendido la compañía que preside Marc Murtra, el beneficio neto de las operaciones continuadas —aquellos negocios que siguen dentro del grupo— se situaría en 558 millones de euros en la primera mitad del año.
Estas abultadas pérdidas ya se anticiparon en el primer trimestre del año cuando Telefónica declaró unos números rojos de 1.304 millones de euros. De hecho, en el segundo trimestre las pérdidas netas se redujeron a 51 millones de euros, debido a que el impacto negativo de las ventas del negocio de Ecuador y Uruguay, contabilizado en estos tres meses, ha sido de 206 millones, mucho menor que el de Argentina y Perú, que se apuntó en las cuentas de entre enero y finales de marzo. Descontando este efecto, Telefónica hubiera obtenido un beneficio de 155 millones de euros en el segundo trimestre de 2025.






