Las cifras del proceso de asignación de plazas de Formación Profesional en Cataluña han mejorado este año, pero todavía deja grandes cifras que muestran que el sistema todavía sigue siendo una asignatura pendiente. Según el balance presentado este martes por el Departamento de Educación, este año se han asignado plaza a 81.479 alumnos, unos 12.400 más que el año pasado. Pese a ello, han quedado muchos sin asignar: en total 14.840, que podrán optar a alguna de las más de 20.000 plazas que se ofertarán de nuevo en septiembre. La consejera de Educación, Esther Niubó, se ha mostrado satisfecha con las cifras y ha sacado pecho del proceso: “Cataluña ha logrado un récord en la asignación de plazas, lo que nos sitúa como una de las comunidades con más músculo de estudios profesionalizadores”.

La FP era una de las asignaturas pendientes del Departamento y la primera polémica con la que tuvo que lidiar Niubó hace un año, cuando asumió el cargo: 30.000 alumnos sin plazas y miles de ellos empezando tarde el curso. “Era algo inadmisible porque muchos se incorporaron cuando el curso había empezado o ya se había dado alguna unidad”, ha lamentado la consejera. A raíz de ello, el Departamento se propuso como prioridad reformar el proceso para hacerlo más ágil y evitar que los alumnos se matriculen una vez iniciado el curso o que acaben en el sector privado ante la incertidumbre de si lograrán plaza en la pública.