Un agente de la Guardia Civil sujeta la figura de una embarcación de unos 15 centímetros de largo tallada en marfil. El guardia muestra la pieza incautada a los camarógrafos y fotógrafos que se dan codazos frente a él. Le tiemblan las manos. El grado de detalle de la talla de estilo oriental, impresiona. En la barca viajan personajes de rasgos asiáticos y algunos animales. De la pieza cuelga una cadenita hecha de este material, lo que da cuenta del grado de detalle y delicadeza de las piezas.
Se trata de una de las 27 piezas de gran valor (el valor comercial de 226.630 euros) y artístico incautadas en un anticuario de la ciudad de Valencia y de enorme daño a la fauna protegida. El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) estima que para la elaboración de cada pieza se ha sacrificado a un elefante. En este sentido, apunta que el “daño a la fauna” podría ascender a “unos 14 millones de euros”.
El coronel Juan Martinez Ros ha hecho una breve presentación este lunes en el interior de la comandancia de la Guardia Civil de Valencia, en el distrito de Patraix. Mientras que Carlos Domínguez, capitán jefe del Seprona en Valencia, ha explicado los detalles de la bautizada como operación Eburno —sinónimo antiguo de marfil—, en la que se ha detenido a una mujer y se investiga otras cuatro personas, todos españoles. A todos se les investiga por cometer presuntamente delitos de contrabando y contra la fauna y flora.






