Pedro Sánchez y su Gobierno han anunciado que pretenden presentar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2026 tras llevar toda esta legislatura con las cuentas públicas prorrogadas desde la anterior, pero no avanzan ni cómo ni con quién piensan aprobarlas en el Congreso. El panorama de posibles apoyos no se vislumbra. El presidente encara ese compromiso para el nuevo curso político, que formalizó hace una semana en su balance de esta pasada y compleja temporada, con algunas condiciones difícilmente asumibles por parte de socios de investidura como Junts y Podemos. El partido de Carles Puigdemont insiste en que no se sentará siquiera si no se ejecutan las partidas pendientes de presupuestos anteriores, que cuantifica en 50.000 millones.
El presidente Sánchez quiso comprometerse el lunes de la semana pasada, en su comparecencia de verano en La Moncloa y antes de marcharse de vacaciones, a que este año sí presentará a las Cortes un proyecto de Presupuestos Generales del Estado tras evitar ese compromiso que figura en la Constitución en los dos ejercicios anteriores de esta legislatura. El líder socialista evitó luego precisar qué pasaría si el Congreso no valida esas cuentas, ni cuándo se tramitará el techo de gasto previo a esa presentación.






