El debate apenas empieza. El fallo de la jueza Sandra Heredia, que encontró culpable al expresidente Álvaro Uribe Vélez de los delitos de soborno a testigos en actuación penal y fraude procesal, y que lo sentenció a 12 años de prisión domiciliara, no parece ser un punto final, sino el inicio de nuevas discusiones. Este viernes, en la audiencia de lectura de la sentencia, Uribe sustentó oralmente su apelación al fallo. Durante una intervención de cerca de tres horas, se sumó a la estrategia de sus aliados más cercanos de denunciar una supuesta instrumentalización de la justicia (lawfare, en inglés). El expresidente, quien durante los 67 días de la etapa de juicio había mantenido una conducta serena —incluso elogiada por la jueza— y que llevaba varios meses dedicado más a su defensa técnica que a la política, rompió el silencio sobre su condena e hizo varias afirmaciones: “Ha predominado la política sobre el Derecho”, “El fallo hace inferencias, suposiciones políticas”, “El fallo ofendió mi lucha por la dignidad en la política”. Así, ha trasladado la discusión de los estrados a la política.

Su hijo Jerónimo salió en su defensa y se pronunció en el mismo sentido. En un texto que hizo público el mismo viernes, enumera más de 20 argumentos que, según él, demuestran la inocencia del exmandatario, y se adhiere a la consigna de la instrumentalización judicial: “Lawfare de la izquierda radical contra Uribe y la oposición”, escribe al inicio del documento. Apunta como responsables de la persecución no solo al presidente Gustavo Petro, sino al exmandatario Juan Manuel Santos, quien pasó de ser cercano a su padre a un rival político. Uribe Moreno sostiene que durante los gobiernos de Santos y de Petro “se han emprendido indiscriminadas maniobras jurídicas para detenerlo [a Álvaro Uribe] y criminalizar a su familia y a su entorno”. Apunta también a Eduardo Montealegre, fiscal ternado por Santos y hoy ministro de Justicia de Petro, quien fue aceptado como víctima en el proceso por manipulación de testigos: “El fiscal que acusó a Uribe y la fiscal que lideró el juicio fueron promovidos por Montealegre”, sostiene.