En Dudmaston Hall, una señorial casa de campo de ladrillo rojo del siglo XVII, situada en la ondulada campiña de Shropshire, a medio camino entre Birmingham y la frontera de Inglaterra con Gales, se encuentra la mayor colección de arte español de los años cincuenta y sesenta en Reino Unido expuesta al público de forma permanente. Con pinturas de artistas como Antoni Tàpies, Antonio Saura o Manolo Millares y esculturas de Pablo Serrano o Feliciano Hernández, sería una colección espléndida en cualquier museo de España. En Inglaterra, sin embargo, aunque es única, también tiene el reto de hacerse conocer a un público que viaja a Dudmaston Hall para disfrutar de sus hermosos jardines.

“Para los visitantes de Dudmaston, la colección española es un encuentro inesperado. No es una colección fácil de entender para ellos; desafía al espectador con formas abstractas, colores oscuros y materiales inusuales,” explica Laura Bishop, comisaria de esta mansión. Por eso, se ha empeñado en poner de relieve la colección, potenciando su atractivo y la experiencia de los visitantes mediante un nuevo sistema de iluminación y distribución, y proporcionando más contexto sobre los artistas y la vida en España durante el franquismo, así como sobre el propio coleccionista.