El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, tardó poco en reaccionar al anuncio de que el expresidente colombiano Álvaro Uribe había sido declarado culpable este lunes de los cargos de soborno a testigos y fraude procesal. “El único delito del expresidente colombiano Uribe ha sido luchar incansablemente y defender su patria”, escribió Rubio en su cuenta de X. “La instrumentalización del poder judicial colombiano por parte de jueces radicales ha sentado un precedente preocupante”.
La sentencia de la jueza Sandra Heredia considera probado que Uribe, de 73 años, instruyó a su abogado, Diego Cadena, para que ofreciera beneficios a varias personas, como el exparamilitar Juan Guillermo Monsalve, para que testificaran a su favor y en contra del congresista de izquierdas Iván Cepeda.
Former Colombian President Uribe’s only crime has been to tirelessly fight and defend his homeland. The weaponization of Colombia’s judicial branch by radical judges has now set a worrisome precedent.
Con esas declaraciones, Rubio pone ante Uribe el espejo de la persecución “política” que Donald Trump denunció una vez dejó la Casa Blanca tras las elecciones de 2020. En los años en los que estuvo alejado del poder, con Joe Biden de presidente, Trump fue encausado en cuatro juicios, y en uno de ellos, condenado por 34 delitos en relación con un pago en negro a la actriz porno Stormy Daniels para comprar su silencio sobre una relación que el presidente de Estados Unidos niega.















