China ha revocado este lunes el estatus religioso del abad del célebre templo Shaolin, Shi Yongxin, quien está siendo investigado por supuestos delitos financieros, así como por mantener “relaciones impropias” con mujeres con las que habría tenido hijos. El anuncio lo ha hecho este lunes la Asociación Budista de China, el órgano oficial de supervisión gubernamental del budismo en la República Popular China.
Shi Yongxin, de 59 años y antiguo miembro de la Asamblea Popular Nacional de China, es sospechoso de haber cometido delitos como apropiación indebida y malversación de fondos del proyecto y de los activos del templo, según ha informado la Asociación Budista en un comunicado. La institución ha añadido que Shi está siendo investigado conjuntamente por varias agencias. Reuters no ha podido contactar con Shi ni con el templo para obtener comentarios.
Apodado el “monje director ejecutivo” y conocido por sus ambiciones comerciales, Shi buscó capitalizar la fama del monasterio durante sus décadas de permanencia en el Templo Shaolin, la legendaria cuna del kung-fu y escenario de numerosas películas de artes marciales en la provincia de Henan, en el centro de China.
De acuerdo con el comunicado publicado por el templo, Shi ha “violado gravemente los preceptos budistas, ha mantenido relaciones inapropiadas con múltiples mujeres durante un largo período” y ha engendrado al menos un hijo ilegítimo. Por su parte, la Asociación Budista ha confirmado haber aprobado la revocación del certificado de ordenación de Shi, añadiendo que sus “comportamientos son extremadamente deplorables, han dañado gravemente la reputación de la comunidad budista y han empañado la imagen de los monjes”.










