La guerra regulatoria de Bruselas contra las grandes tecnológicas de más allá de la Unión continúa sumando batallas. La Comisión Europea ha determinado este lunes de forma preliminar que el gigante chino del comercio electrónico Temu incumplió la obligación, conforme al reglamento de servicios digitales (DSA), de evaluar adecuadamente los riesgos de la difusión de productos ilegales en su mercado.
En otoño de 2024, el consejo que agrupa a las autoridades de Consumo de los diferentes Estados de la UE y la Comisión Europea denunciaron que esta plataforma de comercio electrónico había actuado contra las normas de la propia Unión de protección a los consumidores, ordenando una corrección de su actitud. La demanda, además, llegaba pocos días después de que el propio Ejecutivo comunitario abriese una investigación a Temu por sospechas de incumplimiento de determinados aspectos de la DSA.
Ahora, según Bruselas, las pruebas han demostrado que existe un alto riesgo para los consumidores de la UE de encontrarse con productos ilegales en la citada plataforma, uno de los principales competidores de Amazon. En concreto, el análisis de un ejercicio de compras anónimas realizado por la propia Comisión reveló que es muy probable que los consumidores que compran en Temu puedan encontrar productos no conformes en la oferta, como juguetes para bebés y pequeños aparatos electrónicos.










