Eran cerca de las once y media de la noche del 14 de enero cuando un grupo de jóvenes se bajó de una furgoneta negra en la calle de Tomelloso, en el distrito de Usera, y agredió brutalmente a un joven de 20 años que paseaba por esa zona. Le dispararon en el tórax, lo que le provocó una lesión medular irreversible y después le machetearon, lo que le causó heridas de arma blanca en las manos y en la cabeza. Una ambulancia del Samur acudió al lugar y estabilizó al joven, que ingresó con pronóstico muy grave en el hospital 12 de Octubre.
A partir de ese momento, los agentes de la Brigada Provincial de Información especializados en bandas juveniles violentas comenzaron una investigación que se ha saldado con 11 detenidos, 10 de ellos en Madrid y uno en León, del llamado capítulo de los 4 Chorros, una facción sumamente violenta de las bandas de los Dominican Don’t Play (DDP) que operan en Madrid, concretamente en Carabanchel.
La zona en la que se produjo la brutal agresión se considera dominada, dentro de los invisibles confines territoriales de las pandillas violentas en la capital, por la banda rival, la de los Trinitarios. Sin embargo, la investigación policial ha concluido que la víctima nada tenía que ver con ninguno de estos grupos.






