El jefe de Estado portugués tiene competencias que van mucho más lejos de las que tiene su homólogo español. Una de ellas es el derecho a bloquear leyes y devolverlas al Parlamento. A Marcelo Rebelo de Sousa, que está en la recta final de su etapa como presidente de la República y que ha sido profesor de Derecho Constitucional, le suscita tantas dudas la reforma qu...

e ha pactado el Gobierno conservador con la ultraderecha en materia de extranjeros que se ha negado a promulgarla. Aunque no ha ejercido el veto directo, el presidente ha usado la segunda vía que tiene para trabar normas y ha enviado el texto al Tribunal Constitucional para que se pronuncie en el plazo de 15 días.

Una de las razones que ha provocado el bloqueo presidencial reside en la indefinición de conceptos que puedan “generar un trato diferenciado y discriminatorio”. Una de las desigualdades sobre las que alerta el presidente portugués en el requerimiento que le ha enviado al Tribunal Constitucional tiene que ver con la diferencia de requisitos para la reagrupación familiar entre extranjeros, ya que se facilita para profesores extranjeros o titulares de visas doradas que dan derecho a permiso de residencia.

Rebelo de Sousa considera que esto puede contribuir a “una mayor estratificación entre personas migrantes, en función de la respectiva cualificación y sector de actividad”, algo que en su opinión contradice el principio de igualdad consagrado en la Constitución portuguesa. Otros aspectos que han alertado al jefe de Estado son la demora —tres años y medio, según sus cálculos— que se introduce en la reagrupación familiar que, alerta, vulneraría “el principio de la unidad familiar y el interés supremo del menor”.