Cuando el calor aprieta, la factura de la luz también: el uso de aire acondicionado, ventiladores o los frigoríficos a pleno rendimiento disparan el consumo energético durante los meses de verano. Sin embargo, los dispositivos del hogar inteligente se presentan como grandes aliados no solo para ahorrar, sino también para mejorar la comodidad en casa. Automatización, sensores inteligentes y programación horaria permiten reducir el gasto sin renunciar al confort.

Uno de los sistemas más eficaces para ahorrar en verano es el control inteligente del aire acondicionado. Dispositivos como Netatmo Smart AC Controller transforman el teléfono móvil en un mando a distancia con el que programar cuándo se enciende y apaga. Compatible con todos los modelos de aire acondicionado o bomba de calor con un mando a distancia por infrarrojos cuya pantalla muestre todos los parámetros, propone un calendario semanal de funcionamiento en función de tus rutinas y la temperatura (y humedad) que haya dentro de casa en cada momento. La función de geolocalización del móvil le permite saber cuándo vas a llegar a casa y cuándo te vas para encenderse o apagarse de forma automática.

Aunque no son el dispositivo del hogar conectado más popular, hay persianas inteligentes que pueden programarse para que se cierren automáticamente durante las horas de máxima radiación solar, evitando que el interior se recaliente. Para actualizar las que ya hay instaladas en casa, fabricantes como Meross venden sistemas muy fáciles de instalar: solo hay que cambiar la base donde se enrolla la correa.