Los calurosos días de verano suelen acompañarse de facturas de electricidad elevadas. Una faena cuando nos gustaría estar cómodos sin derrochar energía y dinero. Puede que en su casa hayan debatido cuál es la mejor estrategia para refrigerarla. ¿Es más eficiente que encendamos el aire acondicionado todo el verano sin descanso o apagarlo durante el día mientras la casa está vacía? O lo que es lo mismo, ¿qué consume más, eliminar calor las 24 horas o extraer el exceso de calor solo al final del día?
Somos un equipo de arquitectos e ingenieros de sistemas de edificios que utilizamos modelos energéticos que simulan la transferencia de calor y el rendimiento del sistema de aire acondicionado para abordar esta eterna pregunta.
Para dar con la respuesta debemos calcular el consumo de energía necesario para eliminar el calor de la vivienda en ambas circunstancias. En ello influyen muchos factores, como lo bien aislada que esté la casa, el tamaño y tipo de aire acondicionado y la temperatura y humedad exteriores.
Según nuestros cálculos inéditos, dejar que nuestra casa se caliente mientras trabajamos y enfriarla al regresar puede consumir menos energía que mantenerla siempre fría. Aunque no siempre.








