Carlos Gimeno se convirtió en el primer español en subir a un podio mundialista en los saltos de gran altura, tras colgarse este domingo la medalla de plata en la final de plataforma de 27 metros de los Mundiales de Singapur. Este deporte, que no tiene categoría olímpica, reúne deportistas de disciplinas extremas relacionadas con los circuitos de saltos desde acantilados de Red Bull. La larga duración de la caída requiere pasión por la adrenalina más que velocidad de ejecución y coordinación, exigencia mínima para saltar desde 10 metros. La federación internacional de natación incluyó los saltos de gran altura entre las disciplinas de los Mundiales en 2013 para aumentar el atractivo publicitario de los campeonatos. El Comité Olímpico Internacional no les levanta la barrera.
La plata de Gimeno no sirvió par paliar su decepción. El canario había encabezado la competición desde la primera ronda. “Estoy muy triste. Va a ser duro reponerse de esto, pero volveré”, señaló Gimeno nada más concluir la final.
Gimeno accedió a la final con la mejor puntuación de todos los participantes. Pareció asegurarse la medalla de oro tras un espectacular penúltimo salto. Un quíntuple mortal hacia atrás en posición encogida que le valió al español, de 35 años, una nota de 143,10 puntos, que sirvió a Gimeno para consolidarse en la primera plaza de la clasificación con un total de 310,50 unidades. Casi veinticinco más -24,70- que el estadounidense James Lichtenstein, cuarto el pasado año en los Mundiales de Doha, segundo con un nota de 285,80 puntos, y treinta más que el mexicano Jonathan Paredes, ganador de una plata y dos bronces mundiales.







