Las grandes cadenas del comercio textil pusieron en marcha hace dos años, de la mano de los principales sindicatos, el proyecto de negociación colectiva más relevante de los últimos tiempos: la creación del primer convenio de este sector a nivel nacional, que establecería unas condiciones laborales comunes para cerca de 200.000 trabajadores, en su gran mayoría, mujeres.

Dos años después de la constitución de la mesa de negociación, esta continúa encallada con una amenaza seria de bloqueo total. El objetivo del convenio no era otro que poner fin al caótico mapa de convenios provinciales, muy distintos entre sí, tanto en condiciones salariales como en vigencia, según el territorio donde se ubicasen los establecimientos. Dentro de las propias empresas hay trabajadores con las mismas responsabilidades pero distintos salarios, algo que a las propias compañías también les supone una complejidad a la hora de gestionar sus plantillas.

Tras 24 meses con distintos giros de guion y obstáculos, ahora la pelota está en el tejado de las empresas, aglutinadas bajo la Asociación Retail Textil España (ARTE), creada con el propósito de negociar este convenio. La última reunión de la mesa negociadora data del 7 de mayo, en la que no hubo ningún avance o acuerdo respecto a salarios, jornada o libranzas los fines de semana. Tras aquella cita, el sindicato CC OO acusó a ARTE “de mantener su propuesta inicial” y de “no querer negociar”.