El día que la tímida, la recoleta, la singular Iris Tió, se cruzó con Andrea Fuentes, que es una punki, se produjo la fusión del átomo. “Cuando vi a Iris de pequeña dije: ‘¡wau!’ En júnior ganó medallas pero luego desapareció del mapa y me sabía tan mal… Cuando vine a España pensé que lo primero que haría sería darle alas a Iris porque realmente quiero descubrir cómo desatarlas”.

Desde que en octubre de 2024 ambas comenzaron a trabajar en el templo de la natación sincronizada del CAR de San Cugat, se produjo una reacción en cadena de consecuencias impredecibles. Esta semana impactó en las mentes de los jueces de la federación internacional, reunidos en Singapur para valorar a los participantes del campeonato mundial. Iris Tió, elegida por la organización mejor nadadora del concurso, ganó seis medallas, tres de oro. Fue el broche de la cosecha más brillante de la historia de la natación artística española, cuantitativa y cualitativamente. España se llevó nueve medallas en total —tres de oro gracias al solo libre, al dúo libre y al dúo mixto en los que participó Iris— y dejó una huella vanguardista de proporciones revolucionarias con la inclusión en las pruebas de equipo de Dennis González.