No sería de extrañar que la palabra “arepa” te suene familiar; según las últimas cifras publicadas, se estima que en España residen actualmente cerca de 400.000 ciudadanos venezolanos. Como es lógico y para nuestra fortuna, han traído consigo delicias tales como las empanadas, la cachapa, los tequeños, y por supuesto, las arepas, su pan de cada día –y el de los colombianos–. Aún así, una pequeña explicación: las arepas son una especie de pan redondo, de entre 10 y 12 centímetros generalmente, que se elaboran con harina de maíz blanco precocida y se asan en una sartén, plancha o budare, o se fríen en abundante aceite.
Se pueden rellenar con distintos ingredientes, pero entre las más clásicas están la de queso, la de perico con huevos revueltos con cebolla y tomate, la de pabellón (carne mechada, caraotas o alubias negras, tajadas o plátano frito, y a veces arroz). Sin olvidar la pelúa de carne mechada y queso amarillo, la catira con pollo también mechado y el mismo queso, la dominó (caraotas con queso blanco) o la reina pepiada que preparamos hoy.
Los ingredientes principales de este popular relleno son el pollo mechado, el aguacate y la mayonesa. En muchas ocasiones se le añade también cebolla, ajo y cilantro picados, o como indica la receta original, guisantes (petit pois para los venezolanos). Relata la historia que la arepa reina pepiada nació en los años 50 en una arepera caraqueña en honor a Susana Duijm, venezolana coronada como Miss Mundo y apodada como pepiada por su cuerpo curvilíneo.






